Viernes 24 de Mayo de 2013
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Yuval Harel - un nombre, dos historias

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En el día de hoy recordamos a los caídos por la Independencia de Israel y en los atentados terroristas.
22.993 es el número de los mártires, de las víctimas que recordamos en esta fecha.
Es un momento de pausa, de reflexión, de emociones encontradas y de recuerdos sentidos, horas antes de que den comienzo los festejos por un nuevo aniversario de nuestra renovada independencia.
Cada una de las casi veintitrés mil historias resulta emotiva, excepcional y única.
Cada uno de los caídos es todo un mundo que no pudo sobrevivir y que mañana no podrá sumarse a los festejos.
 
Hoy quiero referirme al caso de Yuval Harel.
En el Cementerio Militar del Monte Herzl aquí en Jerusalén, existen dos tumbas que llevan el nombre de Yuval Harel, a pocos metros de distancia una de otra.
Durante la primera semana de la Guerra del Líbano, fue mortalmente herido Yuval Harel, tanquista, el hijo de Miriam y de Ijezquel, del barrio de Talpyot, en Jerusalén.
Los oficiales encargados de dar la triste noticia a los padres del caído, se presentaron por error en la casa de Iosi y de Jaia Harel – también habitantes del mismo barrio y padres de Yuval Harel, paracaidista, otro soldado con el mismo nombre.
Luego del shock inicial al recibir la terrible noticia, el hermano menor de Yuval se dio cuenta que el color del birrete de la unidad del ejército, no correspondía al color de su hermano y luego de varias verificaciones, el error fue descubierto.
La familia trató de reponerse, pero rápidamente la alegría se convirtió en tristeza, cuando los mismo representantes dos días después, debieron regresar a la misma vivienda que ya habían visitado por error, pero esta vez para dar “por segunda vez” la terrible noticia, pero en esta ocasión, la información era precisa y cierta.
Dos historias, dos jóvenes de 19 años, dos soldados con el mismo nombre, Yuval Harel, quienes en vida nunca se conocieron y que como si fuera un pacto de sangre, ahora yacen un su última morada, muy cerca uno del otro.
Un relato que no deja de resultar insólito y terrible al mismo tiempo.
Sobre todo en este día.

Es todo por ahora.        
Shalom desde Jerusalem.
 
Arquitecto Aharon Erlich

 
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